Los días en el “primer mundo” de un tipo tercermundista.

Hace 2 años mi novia y yo nos mudamos de Querétaro a Barcelona. Y unos días antes de partir, en el lugar donde hasta ese momento trabajaba mi jefe anunciaba a mis compañeros: “...Nos deja para irse al primer mundo…” Me quedé pensando, ¿realmente me voy al primer mundo? ¿Barcelona es parte del primer mundo? Pero entonces ¿Qué putas es el primer mundo?

Un día fui a Alimentaria Barcelona 2018.

¿Y qué demonios es Alimentaria Barcelona? Pues ni más ni menos que la expo que se jacta de ser la más grande de todo el arco mediterráneo dedicada a la industria alimentaria y de bebidas, lo que la convierte en una de las más importantes de Europa y del mundo. Nunca me han gustado esas generalizaciones, se me hacen inexactas y pretenciosas. Pero más allá de mi opinión y mis delicadezas, este evento es monstruoso.

Un día fui a París y la odié

Una de las cosas que mi novia y yo habíamos planeado al mudarnos a Barcelona era visitar otras ciudades de Europa y París era visita obligada; sobretodo porque "Viajes Esteya", la guía parisina del tercermundista impresionable, nos había invitado a visitarla en tan idílico y aspiracional lugar. Lo que en un primer intento había resultado imposible a causa de una nevada destructora de sueños y saboteadora de planes, por fin pudo lograrse. Fuimos a París, y si me lo permiten les quiero compartir por qué para mí en esta fugaz e ignorante experiencia, a esta ciudad no queda más que odiarla.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑